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Protección solar: mitos y realidades

by gtmtecno
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Especialista de NIVEA aclara las creencias más comunes sobre el uso del protector solar y cómo estas pueden impactar la efectividad de la protección en la vida diaria.

A pesar de que la protección solar es uno de los hábitos más recomendados por especialistas en salud de la piel, aún persisten múltiples mitos que influyen en cómo, cuándo y por qué las personas utilizan protector solar. Estas creencias, muchas veces normalizadas, no solo generan confusión, sino que pueden comprometer la efectividad de la protección y aumentar el riesgo de daño cutáneo a largo plazo.

En un contexto donde la información circula constantemente, y no siempre con respaldo científico, distinguir entre mitos y verdades se vuelve clave para tomar decisiones informadas y construir rutinas realmente efectivas.

Mito: “Si está nublado, no necesito protector solar” / Realidad: la radiación UV sigue presente todos los días. Uno de los errores más extendidos es asociar la necesidad de protección únicamente con días soleados. Sin embargo, incluso con nubosidad, una gran parte de la radiación ultravioleta logra atravesar la atmósfera. De hecho, se estima que hasta un 80% de los rayos UV pueden penetrar las nubes, lo que significa que la piel continúa expuesta, aunque el sol no sea visible.

Mito: “Si ya estoy bronceada, mi piel está protegida” / Realidad: el bronceado es señal de daño. Existe la percepción de que el bronceado actúa como una barrera natural frente al sol. No obstante, los especialistas coinciden en que el cambio de color en la piel es una respuesta al daño celular provocado por la radiación UV. Es decir, no protege: evidencia que la piel ya fue afectada.

Mito: “Las pieles oscuras no necesitan protector solar” / Realidad: todos los tipos de piel pueden sufrir daño. Aunque la melanina ofrece cierta protección natural, no es suficiente para prevenir efectos como manchas, envejecimiento prematuro o incluso cáncer de piel. Las recomendaciones dermatológicas son claras: todas las personas, independientemente de su tono de piel, deben incorporar protección solar en su rutina diaria.

Mito: “Un FPS alto significa protección total” / Realidad: ningún protector bloquea el 100% de la radiación. El Factor de Protección Solar (FPS) suele interpretarse como una barrera absoluta, pero en realidad ningún producto bloquea completamente los rayos UV. Incluso los protectores con FPS 50 filtran alrededor del 98% de los rayos UVB, por lo que el riesgo no desaparece y la reaplicación sigue siendo fundamental.

Mito: “Si uso maquillaje con FPS, no necesito protector solar” / Realidad: no se aplica en cantidad suficiente. Si bien algunos productos cosméticos contienen FPS, su uso no sustituye al protector solar. En la mayoría de los casos, la cantidad aplicada no alcanza para lograr el nivel de protección indicado en la etiqueta, por lo que deben considerarse un complemento, no un reemplazo.

Mito: “El protector solar solo es necesario en la playa o vacaciones” / Realidad: la exposición es parte de la vida cotidiana. Actividades diarias como caminar, conducir o trabajar cerca de una ventana también implican exposición a radiación UV. Incluso a través del vidrio, los rayos UVA pueden penetrar y contribuir al envejecimiento de la piel y al daño acumulativo.

En este contexto, Lauren Fonseca, médica y cirujana con máster en medicina estética y antienvejecimiento, enfatiza la importancia de cambiar la percepción sobre la protección solar:
“Uno de los mayores desafíos no es la falta de productos, sino la desinformación. Muchas personas creen que están protegidas cuando en realidad están cometiendo errores en la aplicación, la frecuencia o el tipo de producto que utilizan. Entender qué es mito y qué es verdad permite construir hábitos más consistentes y efectivos, que realmente impacten en la salud de la piel a largo plazo”, explicó.

Más allá de desmentir creencias, los especialistas coinciden en que la protección solar debe abordarse como un hábito integral. Esto implica no solo elegir productos de amplio espectro, sino también aplicarlos correctamente, en la cantidad adecuada y con la frecuencia necesaria. A esto se suman medidas complementarias como el uso de sombreros, gafas de sol y ropa protectora.

En línea con este enfoque, NIVEA continúa promoviendo la educación en torno al cuidado de la piel, impulsando conversaciones que permitan a las personas tomar decisiones informadas y sostenibles en el tiempo.

Comprender los mitos y verdades sobre la protección solar no es solo un ejercicio informativo, sino una herramienta clave para prevenir el daño acumulativo, mejorar la salud cutánea y fomentar una relación más consciente con la exposición al sol.

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