“A clases con Cargill” acompaña un año más a 2,400 niñas y niños en su regreso a clases, brindándoles kits de útiles escolares que contribuyen a su aprendizaje y les permite iniciar esta etapa con más oportunidades.
Esta iniciativa forma parte de la alianza estratégica entre CARE Guatemala y Cargill, quienes comparten el compromiso de fortalecer la educación como un pilar esencial para el futuro y el desarrollo de la niñez guatemalteca.
“Cargill refuerza su compromiso con las comunidades en las que está presente; por eso, trabajamos de cerca con aliados estratégicos para multiplicar el impacto de nuestras acciones y ayudar a las personas a prosperar, guiados por nuestro propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible”, señaló Liliana Barahona, gerente sénior de Sostenibilidad de Cargill.
En el marco de esta alianza, la entrega de materiales escolares en Ciudad de Guatemala se integra a un conjunto de acciones dirigidas al inicio del ciclo escolar. La iniciativa combina el apoyo directo al aprendizaje en el aula con esfuerzos complementarios en materia de seguridad alimentaria y nutricional dentro de los entornos educativos.
“Para CARE Guatemala, estas alianzas son fundamentales para construir un futuro sostenible. Trabajamos para que los niños y niñas cuenten con las condiciones necesarias para desarrollarse plenamente; esto implica desde fortalecer sus habilidades de aprendizaje hasta mejorar su seguridad alimentaria. El aporte de Cargill es un motor que nos permite derribar barreras de acceso y asegurar que cada estudiante inicie su ciclo escolar con las herramientas y la motivación necesarias. Invertir en educación es invertir en el futuro”, comentó Rogelia Soto, directora de CARE Guatemala.
“A clases con Cargill” busca generar un impacto positivo inmediato en el entorno escolar, tomando en cuenta que el inicio del ciclo escolar suele implicar un gasto importante para muchas familias guatemaltecas, especialmente en contextos de vulnerabilidad. Al proporcionar mochilas, cuadernos y materiales básicos, no solo se alivia la carga económica de las familias, sino que también se motiva a los estudiantes a comenzar el año con entusiasmo. De esta manera, este tipo de iniciativas contribuye directamente a reducir barreras de acceso y a fomentar la continuidad educativa.
“Poner a las personas primero es parte de nuestros valores como empresa, y, hoy, los estudiantes son lo primero, pues invertir en la educación de las nuevas generaciones es, sin duda, lo que necesitamos en el mundo como pilar fundamental del desarrollo humano sostenible”, comentó la ejecutiva de la compañía.
Estos valores se materializan a través del compromiso de colaboradores de distintas áreas, quienes se organizan en turnos para empacar cada uno de los kits que posteriormente son entregados en las escuelas.
Esta acción se suma al trabajo que CARE Guatemala ha desarrollado durante décadas para mejorar la calidad de vida en el país. A través de la colaboración con el sector privado, estas iniciativas contribuyen a fortalecer la educación pública en áreas clave y a promover hábitos saludables y generar entornos escolares más dignos para la niñez. Asimismo, impulsan la resiliencia comunitaria mediante el apoyo a las nuevas generaciones.