Muchas personas creen que ahorrar es algo exclusivo para quienes tienen ingresos altos. Sin embargo, los especialistas en educación financiera aseguran que el ahorro depende más de los hábitos que del monto que se gana.
Uno de los mitos más comunes es pensar que se necesita ganar mucho dinero para ahorrar. Aunque el costo de vida y los compromisos financieros pueden hacer parecer difícil guardar dinero, existen estrategias sencillas que permiten comenzar poco a poco y construir una base financiera sólida.
“Ahorrar comienza al tener educación financiera, disciplina y planificación, no al generar una cantidad específica de ingresos”, explica Juan Maldonado, Vicepresidente de Relaciones Institucionales y Gobierno Corporativo de BAC Guatemala.
¿Por qué es importante ahorrar?
El ahorro permite enfrentar imprevistos y cumplir metas personales, sin recurrir a deudas. Ya sea para crear un negocio, comprar un vehículo o simplemente para contar con un fondo de emergencia, destinar una parte de los ingresos al ahorro ayuda a tener estabilidad financiera.
«Ahorrar permite prepararse para el futuro. Incluso pequeñas cantidades pueden marcar una diferencia importante con el paso del tiempo. El bono 14, es una excelente oportunidad para empezar a ponerlo en práctica», señala Maldonado.
Para ello, existen distintas opciones de ahorro, según las necesidades de cada persona, un ejemplo es la cuenta de ahorro Alcanza de BAC o la cuenta Plazo Fijo que es 100% digital.
Cinco pasos para comenzar a ahorrar
- Definir una meta específica
Antes de empezar, es esencial tener claridad sobre el objetivo. Ahorrar sin un propósito hace que la constancia sea difícil. Se debe definir si se quiere crear un fondo de emergencia, si es para emprender, hacer crecer una empresa existente, etc. Entre más específica sea la meta, más fácil será mantener la motivación.
- Ordenar los pagos
Uno de los errores más frecuentes es intentar ahorrar únicamente el dinero que sobra al final del mes. «El ahorro debe tratarse como una prioridad. Lo ideal es separar una parte de los ingresos al momento de recibirlos, antes de comenzar a gastar. Para esto, es ideal incluir un monto fijo de ahorro dentro del presupuesto mensual», recomienda el experto.
Para facilitar esta práctica, BAC recomienda abrir una cuenta de ahorro independiente de la cuenta que se utiliza para los gastos diarios. Contar con una cuenta específica permite automatizar depósitos periódicos y mantener una mejor organización de las finanzas personales.
- Empezar con una cantidad realista
No es necesario destinar grandes sumas desde el principio, lo importante es desarrollar el hábito. Los especialistas de BAC recomiendan iniciar con un porcentaje que resulte cómodo para cada persona, por ejemplo, un 10%. Conforme las finanzas se vuelvan más estables, se debería aumentar gradualmente hasta poder ahorrar el 15-20% (o más) de los ingresos netos mensuales.
- Identificar gastos que se pueden reducir
En la mayoría de los casos, la razón por la que el dinero no pareciera abundar es debido a gastos mensuales pequeños que, al ser sumados, representan una cantidad significativa, los llamados “gastos hormiga”. Reducir algunos de estos gastos, o planificar los necesarios, puede liberar recursos para permitir más ahorro sin afectar significativamente el estilo de vida. También se recomienda llevar un registro diario de gastos para que puedas identificar fácilmente aquellos que puedes eliminar y; trasladar ese monto hacia el ahorro.
- Crear un fondo de emergencia
Antes de enfocarse en metas de largo plazo, BAC recomienda construir un fondo de emergencia equivalente a entre tres y seis meses de gastos básicos fijos. Este fondo funciona como una red de seguridad para situaciones inesperadas como accidentes, enfermedades, reparaciones urgentes o pérdida de ingresos.
¿Qué hacer cuando ya se cuenta con ahorros?
Una vez se haya comenzado a construir un hábito de ahorro y se cuente con un fondo significativo, se puede considerar instrumentos de inversión para hacer crecer el dinero. «Los certificados de depósito plazo fijo son una opción para quienes desean obtener rendimientos sobre sus ahorros sin asumir altos niveles de riesgo. Al mantener el dinero invertido durante un período determinado, es posible generar intereses y avanzar más rápido hacia metas financieras de mediano y largo plazo», explica Maldonado.
El especialista recomienda evaluar el plazo, el rendimiento y las necesidades de liquidez antes de tomar una decisión, para asegurarse de que el producto se adapte a los objetivos y metas de cada persona.
La constancia hace la diferencia
Ahorrar no es un esfuerzo de un solo mes. Es un hábito que se fortalece con el tiempo y que requiere disciplina. Maldonado recomienda revisar periódicamente el progreso de las metas y celebrar los avances, por pequeños que parezcan. Todo depende de cómo se tenga organizado el presupuesto, allí se puede incluir de forma fija el monto para la meta de ahorro. «La clave no está en cuánto se ahorra al inicio, sino en la capacidad de mantener el hábito. La consistencia es lo que transforma pequeñas acciones en grandes resultados financieros», concluye.